Pensiones

Los políticos apuntalan la estafa del sistema español de pensiones

Texto íntegro disponible aquí.

La comisión del Pacto de Toledo ampliará la base de cálculo de las pensiones de 15 a 20 años. Así, al menos, lo ha anunciado la diputada socialista Isabel López Chamosa, quien ha asegurado que “es uno de los consensos que hay, porque no perjudica a nadie”.

De confirmarse la noticia, los políticos ciertamente no se verán perjudicados, pues gozan del privilegio de poder retirarse con la pensión máxima cotizando tan sólo siete años. El resto de ciudadanos, sin embargo, sufriremos una rebaja media en las pensiones que ronda el 5 por ciento.

La razón de fondo de esta reforma es que el sistema público de pensiones está en quiebra, en el sentido de que ya no puede atender sus compromisos: con las cotizaciones de los trabajadores presentes ya no se va a poder abonar las actuales pensiones, por lo que es obligado incrementar esas cotizaciones, retrasar coactivamente la edad de jubilación, reducir la cuantía de las pensiones, o combinaciones de las tres medidas antes descritas.

Descartado un incremento de las cotizaciones por su efecto letal para el empleo, y aparcada (de momento) el retraso de la jubilación a los, al menos, 67 años, parece que la clase política, empeñada en sostener este sistema piramidal que sólo es sostenible mediante paulatinos perjuicios al ciudadano, ha optado por una reducción de la cuantía de las pensiones. Y es que, dado que la inmensa mayoría de los trabajadores cobran más según avanzan en su carrera laboral, la ampliación de la base de cálculo de los 15 a los últimos 20 años de cotización no es otra cosa que una encubierta reducción generalizada en la cuantía de las pensiones.

En lugar de acometer una auténtica reforma que suponga la paulatina transición a un sistema de capitalización en el que el ciudadano conserve la propiedad de lo que ahorra, se beneficie de los intereses que genere y decida libremente a qué edad se jubila, la clase política se empeña en apuntalar un ineficiente y coactivo sistema de reparto cuya única forma de hacerlo sostenible es mediante paulatinos perjuicios a sus supuestos beneficiarios.

Incapaz de crear empleo y de reducir el gasto público, requisitos esenciales tanto para transitar a un sistema de capitalización individual como para posponer algún tiempo más el problema que constituye el sistema público de pensiones, el Gobierno no tiene más remedio que afrontarlo ya, aunque sea con parches como éste. Dado que ningún partido político tiene la valentía de plantear el debate en sus auténticos términos, no será el último recorte que nos espera. El coactivo retraso en la edad de jubilación está a la vuelta de la esquina.

CCOO, UGT y el negocio de las pensiones privadas

Mientras CCOO y UGT defienden el actual sistema de Seguridad Social y se niegan a admitir su reforma o su reemplazo, ambas centrales sindicales también gestionan fondos de planes de pensiones privados: un negocio que supuso para la compañía que preside Ignacio Fernández Toxo 91,680 euros de beneficio, según ha publicado el diario La Gaceta.

Normalmente, CCOO y UGT se prodigan señalando que” la derecha en España lo que quiere es acabar con las pensiones públicas”. Tampoco es extraño escucharles descalificar el modelo chileno de pensiones (al que vinculan de forma simplista y demagógica con un gobierno militar, pese a que el sistema ha seguido vigente con excelentes resultados desde el regreso de la democracia a finales de los 80) o los simples planes de pensiones privados(opción que descalifican por representar “el negocio de unos pocos” frente al bienestar de la mayoría).

Según ha publicado La Gaceta hace semanas, el líder de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, es el presidente de la firma Consultora de Pensiones y Previsión Social – Sociedad de Asesores SL. Toxo ocupa este cargo desde el 1 de julio de 2005. La firma cuyo objeto social y actividad es “la realización de estudios, asesoramiento, consultoría, auditoría y evaluación y revisión de los estados económicos, financiero, jurídico y actuarial, de Planes y Fondos de pensiones y de toda las variedades y concepciones de previsión social, por lo que dedicará su actividad a cuantas cuestiones afecten a su desarrollo”.Según este diario, en el ejercicio 2007, esta compañía declaró unos beneficios de 91.680,82 euros.

Además, tanto UGT como CCOO, eternos enemigos de los grandes empresarios y de los “banqueros”, a quienes señalan como los principales culpables de la crisis, van de la mano con estos ogros, en otras sociedades. Concretamente, según desvela la Gaceta CCOO y UGT participan con un 40% (un 20% cada una) de una entidad bancaria en Gestión de Previsión y Pensiones Entidad Gestora de Fondos de Pensiones SA. El accionista mayoritario de esta entidad es el BBVA…

“Una promesa a Estados Unidos”: el manifiesto del Partido Republicano para las elecciones de noviembre

Pueden consultar el documento completo en http://pledge.gop.com

“Una economía constreñida por una presión fiscal elevada jamás producirá el suficiente beneficio para conseguir un equilibrio en los presupuestos federales, como tampoco creará el empleo suficiente para el país” (John F. Kennedy)

“La visión que tienen la mayoría de los gobernantes sobre la economía se puede resumir en una frase: si se mueve, ponle un impuesto. Si se sigue moviendo, ponle más regulación. Y si deja de moverse… ponle un subsidio” (Ronald Reagan)

“Hoy en día, el gobierno federal gasta $7 millones de dólares cada minuto, día tras día, durante todo un año. La deuda nacional acumulada equivale a una factura de $42,000 dólares para cada hombre, mujer o niño residente en América”

“La nueva legislación sanitaria aprobada por la Administración Obama supuso, hasta el 31 de julio, 3,833 páginas de regulaciones y disposiciones legales. Además, el nuevo paradigma creará un cúmulo de organismos burócratas costoso e ineficiente, que incluye la formación de 160 nuevos comités”

“Hay que luchar para exigirle al Congreso norteamericano más transparencia y responsabilidad en sus labores de gobierno. Hay que seguir peleando para detener el continuo crecimiento del Estado frente a los individuos. No podemos permitir que se aprueben más “estímulos económicos” que endeudarán aún más a nuestra nación”

Logros del liberalismo español entre 1812 y 1929

A partir del libro “¡Viva la Pepa!”, de Felipe-José de Vicente Algueró, citamos a continuación algunos de los principales logros del liberalismo político en España, durante el periodo comprendido entre 1812 y 1929.

– 1812: Primera Constitución Española.

– 1812-1836: Abolición del régimen señorial.

– 1812-1836: Desarrollo jurídico del derecho de propiedad.

– 1812-1836: Desarrollo jurídico de la libertad de empresa.

– 1821: Primer proyecto de Código Civil.

– 1822: Primer Código Penal.

– 1833: División provincial española.

– 1833-1836: Leyes sobre el cercenamiento de fincas.

– 1834: Estatuto Real. Inicios del bicameralismo.

– 1835: Creación del cuerpo de ingenieros civiles.

– 1835: Prohibición del tráfico de esclavos.

– 1836: Desamortización de Mendizábal.

– 1836: Fin de los privilegios de los gremios y de la Mesta.

– 1836: Plena libertad de empresa.

– 1837: Constitución Española de 1837. Incluye la primera declaración detallada de derechos ciudadanos.

– 1837: Prohibición de la esclavitud en el territorio metropolitano.

– 1841: Eliminación de las últimas aduanas interiores existentes. Libre circulación de mercancías por el territorio español.

– 1844: Creación de la Guardia Civil.

– 1844: Primera legislación sobre ferrocarriles.

– 1845: Constitución Española de 1845. También “Constitución Moderada”.

– 1845: Reforma fiscal Mon-Santillán.

– 1848: Nuevo Código Penal.

– 1848-1880: Unificación de pesas y medidas sobre la base del sistema métrico decimal.

– 1848: Unificación monetaria en base al real.

– 1850: Creación del sello de correos.

– 1852-1918: Primera Ley de Funcionarios.

– 1855: Desamortización de Madoz.

– 1855: Ley General Ferroviaria.

– 1856: Leyes e Bancos de Emisión y Sociedades de Crédito.

– 1857-1970: Ley de Educación.

– 1861: Ley Hipotecaria.

– 1862: Ley del Notariado.

– 1866: Ley de Aguas.

– 1868: Decreto de Bases de Legislación Minera.

– 1869: Primeras elecciones con sufragio universal masculino.

– 1869: Constitución Española de 1869. También llamada “Constitución liberal democrática”.

– 1869: Establecimiento de la peseta como unidad monetaria.

– 1869: Ley de Sociedades Anónimas.

– 1869: Ley de Bases Arancelarias. Marcado carácter librecambista.

– 1870: Ley de Matrimonio Civil y de Registro Civil.

– 1870: Nuevo Código Penal. Marcado carácter liberal.

– 1870: Ley Orgánica del Poder Judicial.

– 1870: Ley Municipal y Provincial. Establecimiento del sufragio universal masculino en la elección de concejales.

– 1872: Creación del Banco Hipotecario.

– 1873: Abolición de la esclavitud en la colonia de Puerto Rico.

– 1874: Concesión del monopolio de emisión de billetes al Banco de España.

– 1876: Constitución Española de 1876. Aprobada en amplio consenso liberal.

– 1876: Creación de la Institución Libre de Enseñanza.

– 1876-1878: Derogación de los fueros vascos, manteniendo régimen fiscal propio.

– 1878: Ley Constitutiva del Ejército.

– 1880: Abolición de la esclavitud en la colonia de Cuba.

– 1881: Ley de Enjuiciamiento Civil.

– 1881: Reconocimiento definitivo de la libertad de cátedra.

– 1882: Ley Provincial.

– 1883: Ley de Libertad de Imprenta. Ampara una amplia libertad de expresión.

– 1883: Creación de la Comisión de Reformas Sociales.

– 1885: Código de Comercio.

– 1887: Ley de Asociaciones.

– 1888: Ley del Jurado.

– 1889: Nuevo Código Civil.

– 1890: Código de Justicia Militar.

– 1890: Ley del sufragio universal masculino.

– 1899: Reforma fiscal y modernización de la Hacienda.

– 1900: Ley de Condiciones de Trabajo de las mujeres y los niños.

– 1902: Plan General de Canales de Riego y Pantanos.

– 1907: Ley Electoral.

– 1909: Ley para el fomento de las comunicaciones marítimas e industrias navales.

– 1909: Ley de huelgas y coaliciones.

– 1908: Ley de Consejos de Conciliación y Arbitraje.

– 1908: Creación de los Tribunales Industriales.

– 1910: Creación de la Residencia de Estudiantes.

– 1911: Ley de Riegos.

– 1913: Decreto de creación de las mancomunidades.

– 1918: Creación del Instituto-Escuela.

“¿Es usted liberal?” (Anotaciones de Pedro Schwartz al libro de David Boaz)

Por su interés, a continuación se recogen fragmentos del prólogo de Pedro Schwartz al libro “¿Es usted liberal?”, de David Boaz (vicepresidente del CATO Institute).

En 1995, estaba en pleno auge en los Estados Unidos un nuevo liberalismo, empeñado en la reducción del tamaño del Estado. Eran los momentos del Contrato con América, promovido por Newt Gingrich. No sólo iba a conseguirse una reducción de impuestos, también unas cuentas públicas equilibradas, un menor intervencionismo público en la educación, una privatización de las pensiones y del servicio de salud, una regulación del mercado más ligera, una descentralización del poder de Washington a favor de los estados de la Unión.

Muchas de esas esperanzas se frustraron, pese a que la Casa Blanca ha estado ocupada por un presidente republicano entre 2000 y 2008. Sin embargo, esa situación entonces halagüeña no cegó los ojos de gente como David Boaz, número dos del Instituto CATO, quien sigue demostrando que no está dispuesto a permitir que la marea liberal entre en retroceso. Al fin y al cabo, en todo círculo liberal subyace el pensamiento de que toda victoria de dicho pensamiento es siempre provisional, por lo que es permanente la necesidad de reafirmar y aclarar los principios liberales con rigor, convicción y entusiasmo.

Entre los principios del liberalismo que describe David Boaz en “Liberalismo, una aproximación”, debemos tener bien presentes los siguientes:

– Individualismo. El liberal toma al individuo como realidad fundamental de la vida en sociedad. Todo en la vida social ha de ser reducible a las acciones y planes de los individuos y a sus consecuencias inesperadas.

– Derechos individuales. Consisten en los derechos humanos en sentido estricto, que idealmente se definen como el derecho de propiedad sobre la propia persona y sobre los bienes y recursos con los que ella cuenta. Su ejercicio excluye la violencia, la coacción y el engaño.

– Dignidad del trabajo. Las personas se dignifican aplicando su ingenio, su inventiva, su esfuerzo, su ahorro e inversión a mejorar su condición y la de su familia. El Estado no debe favorecer la búsqueda de rentas públicas, discriminar con sus impuestos a los más afortunados ni fomentar la corrupción del Estado de Bienestar.

– Orden espontáneo. Las sociedades humanas se armonizan en el marco de la ley, sin que nadie las organice centralmente. Ello ocurre como si las guiara una mano escondida, movida por los acuerdos de intercambio voluntario de bienes y servicios que toman los individuos. Esos acuerdos son en mutuo beneficio precisamente porque los intereses de unos y otros no coinciden.

– Soberanía de la ley. No basta con proclamar el “Estado de Derecho”, en el que la legislación acordada por mayoría y promulgada formalmente puede imponer lo que quieran quienes detenten el poder político. La soberanía de la ley es algo más. Es la obediencia a una Constitución acordada unánimemente, que protege la vida, la persona y las propiedades de los individuos y permite acuerdos comunales cuando los ciudadanos los consideren en beneficio de todos.

– Igualdad ante la ley. La ley no puede hacer distingos por motivos de sexo, religión, raza o jerarquía. No son aceptables la discriminación positiva ni la igualación artificial de oportunidades –que son cosa distinta de la carrera abierta para todos los talentos.

– Mercado libre. En un marco de competencia suficiente, el libre mercado no sólo fomenta la riqueza de todos, sino que es un poderoso baluarte de las libertades individuales. El Estado no debe, pues, intervenir precios, intereses ni alquileres; tampoco debe prohibir contratos libremente acordados entre adultos, como serían los laborales o los de comercio de sustancias que sólo afectan a sus consumidores.

Muchas voces antiliberales critican estos principios. El principal argumento es que el libre movimiento del mercado crea pobreza y tiende a aumentar la distancia entre pobres y ricos. Muy al contrario, el economista Xavier Sala i Martín leva algunos años esforzándose por mostrar que la pobreza y la desigualdad del mundo están reduciéndose gracias a la globalización. En uno de sus últimos trabajos llega a la conclusión de que, a partir de 1970, el número absoluto de pobres ha disminuido (…), pese a que la población mundial ha crecido notablemente: dependiendo de la definición de pobreza que se quiera usar, el número absoluto de pobres cayó entre 212 y 248 millones de personas, pese a un aumento demográfico de aproximadamente 2.000 millones de personas entre 1970 y 2000.

¿Qué decir de la globalización? Otra crítica de los socialistas sin doctrina dirigida contra el capitalismo democrático se centra en este punto. Según algunos, la globalización permite “que las grandes corporaciones se estén adueñando del mundo”, que “consigan imponer una cultura uniforme a todas las naciones”, etc.

Primeramente, no es tan fácil mantenerse en un puesto destacado en un mercado competitivo: así, según la clasificación de Fortune Magazine, de las veinte mayores empresas del mundo clasificadas por ventas en abril de 1992, sólo un tercio se mantenía en la misma lista en abril de 2002; clasificadas por beneficios, igualmente un tercio; y clasificadas por capitalización bursátil, sólo la mitad. La eficacia, el buen hacer y la respuesta a las demandas de los consumidores no están al alcance de las organizaciones sin un esfuerzo continuo e inteligente.

En segundo lugar, la cultura, el deporte, los idiomas evolucionan a instancias de los individuos que los crean, los usan o los demandan: de hecho, la demanda de productos culturales diferenciados aumenta precisamente cuando los individuos gozan de una prosperidad que les libera de la esclavitud del hambre y el trabajo agotador.

En tercer lugar, la mundialización es cierto que contiene el poder que los Estados habían ido acumulando gracias al refinamiento de la tecnología burocrática a lo largo del siglo XX: ahora los individuos están adquiriendo capacidad de zafarse del brazo del Ogro filantrópico, que es como Octavio Paz llamaba a esa Administración que se cree con poderes para decidir qué fuman, comen, beben o a quién compran sexo las personas adultas, o cuál es el contenido de sus contratos laborales, o qué es lo que tienen que aprender en la escuela; en cambio, la globalización no hace sino ayudar a la realización de las funciones necesarias del Estado, merced a acuerdos más fácilmente realizables gracias a la mayor facilidad de contactos políticos internacionales.

Otro argumento contra la economía libre y la libertad individual es de orden moral. Muchos intelectuales a la violeta consideran que el capitalismo es inmoral porque, dicen, se basa en el egoísmo individual. Naturalmente, los políticos que pretenden gobernar nuestras vidas hasta el más mínimo detalle son profundamente altruistas y no buscan perpetuarse en el cargo con toda clase de triquiñuelas electorales. Es de todo el mundo sabido que en las religiones o en las ONG o en las instituciones sin ánimo de lucro no hay en absoluto luchas por el poder. Sólo la competencia y la claridad informativa disciplinan el natural interés propio de los individuos. Sólo en el capitalismo reinan la información y la competencia como en ninguna otra parte.

Chile: rentabilidad y seguridad (José Carlos Rodríguez, Instituto Juan de Mariana)

Fragmentos del artículo “Chile: rentabilidad y seguridad”, que publica José Carlos Rodríguez en el Instituto Juan de Mariana:

Ya atisbamos el final de este año 2010, un año extraordinario para Chile. En el plano político, porque el país se ha llenado de democracia al elegir por vez primera a un partido fuera de la Concertación, con Sebastián Piñera como cabeza del nuevo gobierno. En el económico, Chile ha sido reconocido como un país desarrollado por parte de la OCDE. En el plano social, el país se ha visto literalmente sacudido por una sucesión de seísmos de pavorosos efectos, pero ha salido adelante con dignidad y fortaleza. Este 2010 ha sido el año de Chile, y el año que viene tendremos que acordarnos de nuevo de él, porque se cumplirán 30 años de la reforma del sistema de pensiones que le ha convertido en un modelo para todo el mundo.

Recordemos que en 1981 el gobierno de Chile, en aquel momento todavía existía la dictadura de Augusto Pinochet, cambió el sistema de reparto por otro de capitalización privado. La OCDE reconoce en Chile un país que ha crecido más de un 5 por ciento anual en las dos últimas décadas y que ha luchado eficazmente contra la pobreza. Este resultado no es ajeno al sistema de pensiones. Los salarios se fijan en función de la productividad y ésta crece a medida que aumenta el capital. El sistema privado de pensiones favorece la canalización del ahorro, mientras que el público destina las cotizaciones al consumo.

En los 28 años de experiencia del sistema chileno, la economía de aquél país ha pasado por momentos más y menos brillantes. Pero no se había visto sometida a una crisis tan brutal como la que ha vivido la economía mundial tras el 2007. En el año 2008 parecía que finalmente el sistema entraba en crisis. Los chilenos pueden invertir en cinco tipos de pensiones, desde la A, de perfil más arriesgado, al E, el más conservador.

En 2008 las rentabilidades fueron del -40 por ciento de media en los fondos A, -30 por ciento en B, -19 por ciento en C, -10 en D y -1 por ciento en E. La satisfacción de los críticos, eso sí, no ha durado más que un año, ya que las rentabilidades respectivas de los mismos fondos en el año 2009 fueron del 43 por ciento (A), 33 por ciento (B), 23 por ciento (C), 15 por ciento (D) y 8 por ciento (E). Las rentabilidades reales medias de 2002 a 2009 fueron del 4 por ciento en los fondos E al 9 por ciento en los A. En definitiva, el sistema se ha enfrentado a una dura crisis económica y financiera y la ha sorteado sin mayor problema.

La presidenta de Chile Michel Bachelet pidió un informe sobre una eventual reforma del sistema de pensiones en aquél país. La principal conclusión es que el sistema es muy rentable. No tanto como el 10 por ciento anual, dato que se da habitualmente. La rentabilidad media móvil de los últimos 10 años para cada fondo está en el 7,7 por ciento anual real.

En definitiva, el sistema chileno es rentable y fuerte, mientras que los sistemas públicos son ruinosos y están abocados a la ruina. No hay elección posible entre los dos, porque la realidad ya ha tomado su decisión.

Las razones para la huelga general de extrema izquierda convocada para el 29-S

Ha llegado a mis manos un panfleto publicado por el sindicato UGT con motivo de la “Huelga General” convocada para el próximo 29 de septiembre.

El primer argumento que aporta UGT en dicho informe afirma que “el despido de los trabajadores es ahora más fácil”. ¿Es este el caso? En absoluto: el último informe del Foro Económico Mundial ha llegado al extremo de afirmar que la rigidez laboral española es tan elevada que el proceso de despido ocupa el ranking 119 sobre un total de 139 economías. UGT afirma que el despido será “más rápido”, pero olvida que la nueva normativa ha burocratizado y judicializado aún más los procesos, por lo que los tiempos seguirán siendo largos y, además, el empleador seguirá a expensas de los juzgados a la hora de gestionar su propia plantilla de empleados.

El segundo argumento afirma que el empleo fijo será ahora “más vulnerable”. Estamos ante una vieja obsesión del sindicalismo español: el empleo “debe” ser fijo o, de lo contrario, constituye prácticamente una explotación del trabajador… UGT llega al extremo de afirmar que los trabajadores con contratos temporales son “más sumisos”, aunque para sumisión, la suya, ya que llevan seis años apoyando a un gobierno que ha visto aumentar la temporalidad del empleo frente al periodo anterior a 2004, en el que dicho indicador había decrecido.

El tercer argumento gira en torno a los convenios colectivos: UGT critica que las empresas “podrán descolgarse de los mismos”. Sin embargo, la nueva normativa no los ha abolido, y además, en cualquier caso, ¿qué soberanía puede tener un convenio colectivo sobre una empresa independiente en pleno S. XXI? ¿De verdad están dispuestos a prorrogar un modelo tan atrasado que impone a las empresas subidas salariales al margen de su propia voluntad? Si los empleadores no tienen garantías de independencia para poder gestionar sus compañías, la creación de empleo seguirá siendo precaria.

El cuarto argumento afirma que “se legalizan las agencias privadas de colocación con ánimo de lucro”: este lamento afecta a UGT y CCOO ya que, desde hace muchos años, han tenido una fuerte influencia sobre las agencias públicas de empleo. Estos entes manejan cientos de millones de euros al año, pero han demostrado que su habilidad para la colocación laboral es nula, con resultados aplastantemente inferiores que los conseguidos por empresas privadas dedicadas a esta cuestión. Por lo tanto, esta es una medida que beneficia a los trabajadores y perjudica a los intereses particulares de los sindicatos, lo que demuestra una vez más que los sindicatos trabajan para sí mismos.

El quinto punto protesta porque los trabajadores desempleados que rechacen ofertas de empleo perderán su derecho a cobrar la prestación correspondiente. ¿Qué pretenden los sindicatos? ¿Que sigamos manteniendo a cientos de miles de españoles que rechazan oferta tras oferta debido a que cobrar el paro les resulta más beneficioso y les permite quedarse en casa sin hacer nada? Esta reforma se ha aplicado hace años en Alemania, EEUU… y ya fue propuesta en España a comienzos de la década pasada. Si ahora prospera un mínimo control sobre este punto, bienvenido sea.

Entre otras perlas del panfleto, podemos leer que “la modificación del horario de trabajo dependa de la empresa” (¿tan extraño es eso?), “las empresas y las administraciones públicas podrán reducir la jornada laboral de los trabajadores” (de nuevo… ¿qué hay de malo en ello?), la reforma laboral no contiene ni una sola medida que favorezca o impulse la contratación de los jóvenes (sin embargo, UGT no dudo en convocar una huelga general contra el gobierno popular que consiguió el mejor resultado histórico en los datos de empleo de la juventud española), etc.

Además, los sindicatos deciden cerrar el panfleto haciendo referencia a la “reforma de la Seguridad Social” como el “próximo ataque a nuestros derechos”. ¿Apoyaría UGT o CCOO un cambio del modelo, para que el ahorro sea propio y las pensiones no dependan de decisiones burocráticas y cuestiones demográficas? Desde luego que no: el modelo chileno siempre será despreciado por los sindicalistas, que no dudarán en llamarlo “neoliberal”, “capitalista salvaje” y demás. Sin embargo, y con el sistema cuya vigencia defienden, ¿qué espera UGT? ¿Cree acaso posible que las pensiones sigan y sigan creciendo cuando la estafa piramidal de la Seguridad Social se viene cada vez más abajo, víctima de su propia naturaleza equivocada?

En definitiva, UGT demuestra que no tiene nada que aportar a la economía española y a los trabajadores del país. Por eso, la huelga del 29 de septiembre aparece como una convocatoria descafeinada, ajena a la realidad y casi irracional. Bajo proclamas extremadamente intervencionistas, UGT y CCOO pretenden defender un modelo laboral indefendible, y lo hacen desde el ataque sistemático al empresariado, como si viviésemos en plena lucha de clases del S. XIX. Por lo tanto, cabe esperar que el apoyo a la huelga general sea tan bajo como anuncian las encuestas, ya que ni las huelgas son un instrumento de presión ni estos sindicatos (con sus millonarias subvenciones y sus miles de “liberados”) están mínimamente capacitados para apoyar a los trabajadores españoles.

La gran estafa del sistema de pensiones: la ¿Seguridad Social? explicada por el blog Desde El Exilio

A continuación reproducimos fragmentos de un texto firmado por Mill, blogger del sitio liberal Desde El Exilio. Pueden encontrar el artículo completo, mucho más amplio, haciendo click aquí.

El Estado del bienestar se basa en la típica estafa piramidal. Los trabajadores pagan a los pensionistas con la esperanza de que cuando se jubilen los trabajadores que queden en activo les paguen a ellos

La estafa se descubre cuando no aparecen suficientes nuevos trabajadores que paguen a los pensionistas.

El Estado del bienestar está en quiebra permanente. Sólo le separa del impago la capacidad de obligar a los trabajadores y a las empresas a pagar las cuotas de la Seguridad Social. Pero no tiene ni un céntimo de euro en activos propios.

Esta falta permanente de activos propios impide obtener intereses o beneficios adicionales con lo que el Estado del bienestar se convierte nada más que en una máquina de cobrar y pagar.

El Estado del bienestar tal y como está estructurado en los países de la UE requiere un crecimiento continuo de la población. Dado que el sistema no produce un crecimiento del capital acumulado, más que nada porque no acumula ningún capital, es la población que aporta dinero al sistema la que tiene que crecer o en otro caso la cuota a la Seguridad Social sería la que tendría que aumentar.

El Estado del bienestar ya ha agotado todos los márgenes: con el baby boom de los 60 -70 y con la masiva incorporación de la mujer al mercado de trabajo consiguió aumentar el número de cotizantes y con el aumento de la productividad y los sueldos aumentó las bases de cotización.

Por contra la esperanza de vida aumentó en más diez años en los últimos 40 o 50 años y eso se comió parte de los aumentos de recaudación provocados por el aumento de cotizantes y el de los salarios.

El descenso de natalidad a partir de los años 80 ha puesto al descubierto, en este inicio de siglo, la falta de solvencia del sistema. Falta de solvencia que se irá acrecentando a medida que pase el tiempo. Aunque los políticos responsables del sistema intentan salvarlo mediante reducciones en el importe de las pensiones y retrasos en la edad de jubilación la impopularidad de estas medidas hace que estos recortes estén limitados.

La gente ha recibido y aún recibe un continuo lavado de cerebro sobre las maravillas del Estado del bienestar pero es ya muy difícil esconder los problemas.

Algunos hacen referencia a la juventud de la población inmigrante como posible “solución”, antes que admitir el fraude del sistema. Tampoco tienen en cuenta que, como no se cansa de repetir Juan Ramón Rallo, el capital no es homogéneo.  Y si el capital en general no es homogéneo imagínense el capital humano… ¿De dónde sacan los alemanes 250.000 o 500.000 jóvenes cualificados, ¡al año!, para mantener la productividad alemana? Puede que Turquía sea capaz de proporcionar tal cantidad de mano de obra, pero… ¿Con la cualificación adecuada? ¿Hablando alemán? E incluso, aunque pudiera, estaríamos descapitalizando de todo el talento de sus jóvenes a Turquía llevándolos a Alemania para pagar las ruinosas pensiones de los alemanes… El ejemplo vale igualmente, por desgracia, para España y cualquier otro país anclado en este sistema.

Si los trabajadores tuviesen el capital de sus pensiones estaríamos ante otra situación, pero ese capital no existe ni ha existido nunca. Vivimos dentro de una gran estafa.

El Instituto CATO pide a Obama una fuerte reducción del presupuesto federal

El Instituto CATO, prestigioso think-tank americano centrado en la promoción del liberalismo, ha publicado esta semana una serie de anuncios a toda página en diversos diarios estadounidenses, lanzando así una nueva campaña a favor de la limitación del gasto público y el poder del Estado frente a los individuos. En estos anuncios, los amigos de CATO le recuerdan a Barack Obama que “siguen esperando” los recortes y ajustes presupuestarios que prometió en noviembre de 2008, una vez elegido como presidente. Lo cierto es que, desde hace dos años, los “paquetes de estímulo económico” han supuesto un gasto para los contribuyentes equivalente a cientos de miles de millones de dólares. El endeudamiento es tal que, en el año 2012, la deuda nacional superará al conjunto de la economía del país.

Esta situación tiene mucho que ver con la deriva intervencionista del Partido Demócrata, pero también con la irresponsabilidad de antiguos dirigentes republicanos que ocuparon labores ejecutivas y legislativas en la última década. Por mencionar a uno de ellos, podemos recordad al vicepresidente Dick Cheney, que afirmó sin inmutarse que “los déficits no importan” para justificar este tipo de despilfarros.

Según el Instituto CATO, el presupuesto federal americano debería ajustarse siguiendo una serie de reformas y recortes clave:

– Subsidios en el sistema educativo: provocan un sobrecoste de $40,000 millones anualmente en el Departamento de Educación, y distorsionan la competencia entre los centros académicos.

– Subvenciones a los agricultores: los programas a favor de “salvar las granjas familiares” han acabado convirtiéndose en una burocracia muy costosa, que además ha conseguido el dudoso honor de poner el 70% de los subsidios disponibles en manos del 10% de los propietarios. Cada año, este punto supone $25,000 millones de gasto extra.

– Gasto militar: la salida de Iraq y Afganistán supondría un ahorro anual de $125,000 millones de dólares. Además, reducir la presencia en otra serie de misiones internacionales añadiría otro ahorro, esta vez de $100,000 millones, en los números del ejercicio siguiente.

– Infraestructuras: la gestión privada de cuestiones como el tráfico aéreo o las autopistas podría ahorrar $85,000 millones cada año.

– Subsidios a la compra de vivienda: el irresponsable comportamiento de las aseguradoras Fannie Mae y Freddie Mac en los últimos años demuestra que estos programas públicos no van a ninguna parte a la hora de solventar este problema. Por lo tanto, sacar al gobierno del mercado inmobiliario será positivo, y además, reducirá el gasto federal en $45,000 millones anuales.

– Salarios de los empleados públicos: una reducción del 10% en los salarios de los funcionarios y trabajadores de EEUU permitiría ahorrar $20,000 millones.

– Subsidios a la energía: la presencia pública en el sector aún supone $20,000 millones, una cantidad demasiado elevada para un mercado tan sofisticado y estratégico.

– Guerra a las drogas: la presencia en exteriores de este tipo de inversiones acaba suponiendo un gasto de $15,000 millones que, sin embargo, no evita el consumo de drogas dentro del país y alimenta los conflictos armados en naciones como México.

– Seguridad Social: en vez de atar el cálculo del sistema al salario, se debería mover según los indicadores de la inflación. De esta forma, el ahorro sería de $50,000 millones al año (en cualquier caso, convendría cambiar este sistema, para pasar de un modelo de reparto a uno de ahorro personal).

– Sanidad: los programas de Medicare y Medicaid, unidos a la nueva legislación aprobada por el Congreso, suponen un gasto sin precedentes de hasta $1 trillón de dólares para los próximos años. Por lo tanto, conviene repensar por completa el modelo sanitario, facilitando la eficiencia y eliminando la burocracia, los privilegios corporativos y el intervencionismo federal.

El CATO Institute ha explicado todos estos detalles y muchos más en su nuevo libro, “The struggle to limit government”, que puede descargarse haciendo click aquí. Sin duda, este es el tipo de iniciativas que hacen falta para recuperar los muchos espacios que los gobiernos han usurpado a las personas bajo falsas promesas de prosperidad y eficiencia.

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