Relaciones Internacionales

Comparando la moral de los berlineses, según su situación en la Guerra Fría

Curioso experimento académico el que han desarrollado los profesores Dan Ariely, Ximena García-Rada, Lars Hornuf y Heather Mann. La prueba consistió en localizar a ciudadanos residentes en Berlín y ponerles a prueba en diferentes tareas, estableciendo previamente si su familia se crió en la Alemania comunista o en la Alemania libre.

El resultado fue reveleador: los participantes del segundo grupo hicieron menos trampas, mientras que los del primero sí cometieron infracciones varias. De hecho, una mayor exposición al socialismo se tradujo en una mayor probabilidad de hacer trampas. Así las cosas, una mayor presencia del Estado en la vida de las personas vendría traduciéndose en una degradación moral creciente.

Libertad económica y mejoras en el Índice de Desarrollo Humano

Los países con más libertad económica según el Ranking de la Fundación Heritage experimentan un mayor crecimiento en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU.

Desarrollo Humano y Libertad Economica Indices

El mundo tiene hoy menos pobreza y menos desigualdad

Desde el año 1970, la tasa de pobreza extrema ha bajado de casi el 12% a cerca del 2%.

5 Porcentaje población mundial pobreza línea bajo un dólar díaA esto se una distribución del ingreso global que apunta que las clases medias son cada vez más anchas, como consecuencia de un enriquecimiento generalizado que mejora de forma efectiva la posición socioeconómica de miles de millones de personas.

6 Distribución del Ingreso Mundial en 1970, 1980, 1990 y 2000¿Cómo se traduce en esto en términos de desigualdad de ingresos? En general, el mundo registra hoy menores brechas salariales. Si hablamos de economías que se acercan poco a poco al ideal del laissez faire, esta cuestión no tiene por qué suponer un problema: que A se enriqueza en comparación con B no significa que B esté en una situación más negativa.

En cualquier caso, como han explicado Xavier Sala-i-Martín y Maxim Pinkovskiy, el Coeficiente Gini viene reduciéndose a nivel global de forma sistemática. También el Coeficiente Atkinson, otra medición alternativa de la desigualdad, arroja estas conclusiones.

7 Coeficiente Gini Mundial8 Atkinson Desigualdad

Más sobre la mejora socioeconómica vivida en el mundo desde la aparición del capitalismo en este artículo.

Así mejora el mundo: nueve gráficas para el optimismo

El discurso pesimista sobre la evolución del mundo choca una y otra vez con los datos que dan cuenta del enorme progreso que hemos experimentado en los últimos doscientos años. Nos lo recuerda Kiko Llaneras con las siguientes gráficas.

Poblacion por debajo del umbral de la pobreza Renta por persona siglo XIII siglo XXI Inglaterra Horas diarias de trabajo por habitante Desigualdad en Occidente Generacion de riqueza en Occidente Disponibilidad de alimentos en el mundo Reduccion mortalidad infantil en el mundo Esperanza de vida en el mundo Renta per cápita Esperanza de vida 1800 2010

"Los Samaritanos", la serie keniata de TV que critica a las ONGs

“Ayuda por la ayuda” es una ONG que, según su creador, “no se dedica a nada”. Esta divertida premisa centra el desarrollo de “Los samaritanos”, una serie de televisión que busca criticar “los absurdos del ámbito de la ayuda al desarrollo a nivel internacional”. Aquí está el trailer del estreno:

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=ZTFhFvo3gQI]

El director de la serie apunta que “hay más de 4.000 ONGs internacionales registradas en Kenia. Me parece que la inefectividad de muchas de ellas nos permite hacer una serie divertida, quizá cercana a “The Office”… Los absurdos que se dan en este ámbito son muchos. Conozco el caso de una ONG que organizó una subasta para proteger a los rinocerontes en peligro de extinción… ¿y qué subastaban? ¡Una jornada de caza de rinocerontes!“.

Sigue el director: “desde hace años me di cuenta de que muchas ONGs no son lo que parecen. Muchos de sus técnicos vienen aquí a celebrar grandes comilonas mientras discuten cómo se reduce la pobreza y el hambre. El problema es tal que hasta una ONG ha querido ayudar a financiar el desarrollo de esta serie para así llamar la atención sobre los problemas del sector… No se si las ONGs quieren perpetuar los problemas, pero a menudo veo que el proceso es tan burocrático e ineficiente que la maquinaria no consigue reformarse y cumplir su propósito. Por otro lado, vemos a mucha gente trabajando en ONGs que muestra un claro complejo de mártir o de salvador. En cualquier caso, en la serie también se ven ejemplos de lo que ocurre cuando las cosas se hacen bien. En última instancia, lo que queremos es divertir… y abrir un debate sobre un sistema que, hoy por hoy, está roto”. 

¿Quieren más comedia sobre la “ayuda al desarrollo”? Atención a la siguiente campaña:

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[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=xbqA6o8_WC0]

El primer vídeo plantea un escenario en el que son los países africanos los que financian programas contra la pobreza en Noruega. El segundo vídeo nos presenta a Michael, un actor dedicado a grabar anuncios de ONGs africanas.

 

Pobreza, instituciones y comercio: la experiencia africana

Los últimos años han estado marcados por una progresiva reducción de la pobreza en el África Subsahariana.

Reducción pobreza ÁfricaLa liberalización comercial experimentada a nivel mundial ha permitido que muchos países de la región empiecen a beneficiarse de la globalización económica. Sin embargo, hay factores institucionales que amplifican el impacto del comercio. Concretamente, Maëlan Le Goff y Raju Jan Singh han destacado que, analizando 30 países africanos para el periodo 1981-2010, se puede concluir que la apertura comercial reduce la pobreza con mayor intensidad en aquellos países en los que los sectores financieros son más profundos, la educación es mejor y la calidad institucional es mayor. Pueden consultar el informe haciendo click aquí.

Pobreza Comercio Instituciones África

Tecnología para un mundo más libre

Una bella anarquía Diego Sánchez de la Cruz Jeffrey Tucker

He firmado el prólogo de “Una bella anarquía”, libro de Jeffrey Tucker recientemente publicado en España. Pueden leer el texto de introducción a continuación. El libro está a la venta aquí.

¿Es posible construir espacios de libertad en un contexto de coacción y control por parte del Estado? Jeffrey A. Tucker responde afirmativamente a esta pregunta en las páginas de Una bella anarquía, una colección de ensayos y reflexiones colmada de libertad y creatividad.

Reflexionando sobre esta cuestión, uno llega a la conclusión de que la tesis de Tucker puede pecar de optimista, pero desde luego no de utópica o irreal. Hoy en día, esa «bella anarquía» de la que habla este libro está más cerca, y lo está gracias a movimientos sociales, proyectos empresariales, desarrollos tecnológicos y otros procesos que, en suma, nos conducen hacia la creación de diferentesislas de libertad que anulan o mitigan el control del Estado en numerosos ámbitos.
No es fácil que aparezcan estas válvulas de escape. En Estados Unidos, cuna del autor, el Instituto para la Competitividad Empresarial estima que el gobierno federal ha emitido 81.883 regulaciones en los últimos veinte años. A esto se une un código fiscal consagrado a sustraer a las familias y las empresas más del 40% del PIB.
En España no estamos mejor. Si imprimiésemos todas las leyes, normas, regulaciones y prohibiciones que se han aprobado en las últimas décadas, nos encontraríamos con un libro de un millón doscientas mil páginas de extensión. Por supuesto, semejante aberración va acompañada de una serie de obligaciones tributarias que extraen más de la mitad de los ingresos anuales de un trabajador medio.
Este Leviatán podría parecer todopoderoso e infranqueable, pero no lo es. ¿Por qué? Por una suma de pequeños avances que están en nuestra vida cotidiana pero que tienen un impacto mucho mayor de lo que intuimos. Un ejemplo cotidiano de los muchos que podríamos citar es el de las páginas web que promueven y articulan el alquiler de habitaciones, apartamentos o casas entre particulares. Solamente en Madrid, se calcula que existen más de 8.000 opciones de alojamiento de este tipo. En todo el país, el número de personas que recurrieron a este servicio a través de la principal plataforma del sector pasó de 95.000 a más de un millón entre 2011 y 2012.
El proceso de alquiler entre particulares implica cumplir una serie de requisitos regulados de forma privada por el operador. Los comentarios de los huéspedes aportan información a futuros clientes, creando un mercado más competitivo y dinámico. Este ámbito de confianza se mueve al margen de las tasas hoteleras y los gravámenes fiscales tradicionales, por lo que el servicio de hospedaje resulta más asequible. Por supuesto, las autoridades llevan años pensando cómo frenar este fenómeno (ya saben, es muy pero que muy malo que dos personas adultas lleguen a acuerdos voluntarios sin someterse a las normas y las exigencias de Papá Estado…).
Otro ejemplo que también está dando mucho de que hablar es Bitcoin, una divisa digital basada en la tecnología P2P y desarrollada completamente al margen del sistema monetario y financiero oficial. El tiempo dirá si Bitcoin gana aceptación y se consolida como un mecanismo de pago alternativo. En cualquier caso, lo que queda demostrado es que en el siglo XXI no van a faltar las alternativas privadas al monopolio monetario que hasta ahora disfrutaban los gobiernos.
Pero hay muchos más campos en los que aparece la «bella anarquía» de la que habla Tucker. La generación privada de electricidad es uno de ellos. Este fenómeno se produce como contestación al paradigma de abastecimiento energético oficial, a menudo intervenido y regulado hasta la saciedad.
¿Qué está pasando en este ámbito? Si viajamos a Estados Unidos, vemos que en las sedes y las fábricas de empresas como Apple, Google o BMW se están desarrollando sistemas energéticos propios para así independizarse del abastecimiento promovido y regulado por el Estado.
El fenómeno del autoconsumo también es significativo en Holanda, donde se habla de un 40% de hogares abasteciéndose por esta vía. No sería extraño que en España llegásemos a un escenario parecido: al fin y al cabo, el 65% de la factura de la luz son costes creados al margen del mercado y debido a decisiones políticas.
Pero la «bella anarquía» de la que habla Tucker en el libro no se circunscribe a fenómenos en plena ebullición. También se alimenta de procesos ya consolidados y contrastados. Uno de ellos es el correo electrónico, sobre el que rara vez teorizamos pero que, sin dudarlo, ha actuado frontalmente contra los tradicionales mecanismos estatales de correspondencia y comunicación. Al e-mail le debemos una interacción dinámica, sofisticada e inmediata que un proveedor estatal jamás podría habernos brindado. Algo parecido sucede con la telefonía móvil.
Otro aspecto que podemos destacar es el de la mediación y la negociación privada, una vía para resolver conflictos fuera del sistema estatal de Justicia, a menudo ineficiente, lento y arbitrario. También la competencia tributaria internacional se merece unas líneas de reconocimiento: que una empresa o un particular pueda beneficiarse de las mejores condiciones fiscales que ofrecen unas u otras jurisdicciones implica necesariamente que el poder recaudatorio del Estado queda cercenado y recortado.
Pero la lista es larga y no para de crecer. En algunos ámbitos, estas innovaciones no suponen necesariamente una ruptura con el Estado pero sí una profundización del mercado:
  •  En el ámbito cultural, la mayor facilidad de producción y difusión multiplica la oferta disponible.
  • En el ámbito bancario, la aparición del capital privado y las fórmulas alternativas conlleva una diversificación de la financiación empresarial.
  • En el ámbito educativo, el auge de la educación privada y el fenómeno de los cursos online aumentan las propuestas de formación a nuestro alcance.
Como señala Tucker, toda esta creatividad «da como resultado nuevas ideas y nueva riqueza intelectual, condición previa para cambiar el mundo». Ese cambio del que habla el autor está caracterizado por un debilitamiento del Estado y un florecimiento de la libertad. El resultado, pues, es un auge de la exploración de nuevas fórmulas de colaboración humana basadas en la asociación voluntaria y no en la coacción política.
Evidentemente, el desarrollo de alternativas de mercado como las que mencionamos también tiene un impacto social muy significativo, en la medida en que promueven los valores de la libertad personal. Tomemos el ejemplo de Facebook: como explica Tucker, redes sociales de este tipo «se basan en el principio de libre asociación. El individualismo es el mecanismo que mueve la máquina, y todo está personalizado según tus intereses y deseos. Eliges incluir y excluir, es un proceso que evoluciona constantemente». Según Tucker, esta lógica choca frontalmente con los procesos democráticos que legitiman la coacción del Estado: en ese caso hablamos de «una decisión sobre quién dirigirá a toda la muchedumbre, que proporciona la misma experiencia de usuario para todos sin importar sus deseos».
Claro está que en Facebook hay un poder organizativo que recae en una única empresa. Sin embargo, su éxito se basa en la participación voluntaria de miles de millones de usuarios que bien pueden elegir cerrar sus cuentas y cambiarse a otros servicios. ¿Acaso tenemos la oportunidad de «darnos de baja» de la maquinaria estatal?
Es por esto que Tucker invita al lector a reflexionar sobre los avances que estamos comentando, pues entiende que estos procesos son en realidad «un triunfo de la libertad humana» que nos lleva al «florecimiento y el cultivo de la vida civilizada», articulada en torno a principios como la voluntad, la propiedad privada, la no agresión, el comercio, etc.
 Cierto es que estos procesos no se producen en un contexto de pasividad por parte del Estado, por lo que su tendencia alcista no está exenta de altibajos y dificultades. Avanzar implica sortear muchos obstáculos y burlas todo tipo de presiones, pero precisamente por eso es importante ser conscientes de lo que significa cada paso adelante (o cada paso atrás).
En última instancia, lo que está en juego es la prevalencia de la coacción o la libertad como forma de organizar nuestra vida en común. Yo prefiero lo segundo.
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