Internacional

Paul Krugman culpa de la crisis… ¡a los empresarios!

Hace años, Paul Krugman pedía a la Reserva Federal que mantuviese el precio del dinero bajo mínimos. El hijo predilecto del progresismo (en lo relativo a los asuntos económicos) tenía claro que potenciar una burbuja inmobiliaria sería algo muy positivo para Estados Unidos y el resto del mundo. Los años han demostrado que su receta ha sido catastrófica.

Sin embargo, Krugman no se da por aludido y publica semanalmente nuevos disparates contra la economía de mercado. En su columna de hace unas semanas, el norteamericano admitió que el Plan Obama tuvo un resultado “decepcionante” para la creación de empleos… pero prefirió culpar de ello ¡a los empresarios!

Para Krugman, “los negocios estadounidenses estarían felices con Obama en un universo racional”. ¿Debemos asumir, entonces, que todo el que no comulgue con la política económica del Ejecutivo estadounidense no sólo es irracional, sino que casi resulta un extraterrestre? ¿Tan maravillosa es la política económica de la Casa Blanca que la burocracia de Washington tiene toda la razón pero millones de empleadores están equivocados?

Una de las medidas que toma Krugman para medir la temperatura económica es la Bolsa de Nueva York. Poco importa el resto del mercado: si Wall Street está mejor, eso significa que todos los empresarios deben estar mejor, y el que tenga algo que objetar, será porque pertenece a otro universo lleno de gente irracional…

El caso es que Krugman opina que hay una “profusión de alegatos demasiado críticos con las subidas de impuestos, la imposición de mayores regulaciones o el aumento del déficit presupuestario”. ¿Debemos asumir, entonces, que los empresarios tienen que aplaudir la creación de nuevas obstrucciones a su actividad? ¿Debemos defender, acaso, la creciente obesidad del Estado frente a la progresiva delgadez del mercado? No parece lógico.

Krugman define a los empresarios como un “coro que siempre se queja de los impuestos, las regulaciones y el déficit”. Lástima que el economista aún no haya entendido el efecto de dichas políticas en el irrenunciable papel que tiene ese “coro” para la recuperación y el crecimiento económico.

Para el economista norteamericano, todas estas quejas obedecen a esfuerzos de grupos de poder y asociaciones dedicadas al cabildeo político. No deberían parecerle tan ilegítimas, teniendo en cuenta que muchos lobbies han sido fundamentales para la elección del presidente cuya política económica defiende ciegamente contra toda evidencia empírica.

Al menos sabemos que su opinión es minoritaria: un estudio reciente ha demostrado que el 70% de los americanos cree en un capitalismo más libre y profundo para salir de la crisis. Apenas el 30% apoya el camino de la planificación y la intervención. Por eso, por mucho que Krugman pida que el gobierno “haga más para promover la recuperación”, es comprensible que la mayoría de sus compatriotas se muestre cada vez más agobiado por este insaciable Leviatán llamado Estado.

ESADE estudia la credibilidad de las predicciones económicas y suspende al gobierno español y al FMI

El Gobierno de España, el FMI y la OCDE son las instituciones más erráticas en su predicción de resultados sobre el PIB, según se desprende de los datos ofrecidos por la Diana ESADE, un instrumento presentado hoy por ESADE y que recoge datos de las desviaciones en los pronósticos que cada institución realiza.

El director general de ESADE, Carlos Losada, afirmó que se trata de “un proyecto socialmente útil” y que sobre todo “académicamente cumple su función”. Además, resaltó que se tienen muchos pronósticos pero no existe una información real sobre la “calidad” de los mismos.

Destacan entre los más erráticos instituciones como el Gobierno de España y el FMI, y entre las instituciones que obtienen una menor desviación sobresalen Intermoney, Funcas y Caja Madrid.

Pese realizar el estudio sobre muchas instituciones, en este proyecto faltan algunas relevantes como el Banco de España, el ICO o al Comisión Europea. Esto se debe a la falta de pronósticos en algunas épocas del año, por lo que el estudio quedaría incompleto, señaló Fernando Trías.

Zapatero: de indignarse porque los mercados le “examinen” a afirmar que es “fundamental” reducir el déficit

Febrero de 2010:

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Julio de 2010:

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Blanca Moreno (Banco Mundial): Globalización y reducción de la pobreza

Blanca Moreno Dodson, alta dirigente del Banco Mundial, ha visitado el Campus de Verano 2010 de la Fundación FAES. Su ponencia se centró en la globalización y su impacto en la lucha contra la pobreza. En su intervención destacó que vivimos en un mundo donde están emergiendo “múltiples polos de crecimiento, como afirmaba este mismo año Zoellick”, y destacó que esta nueva situación requiere una serie de ajustes (por ejemplo, afirmó que “los bancos privados son globales en vida, pero aún son locales a la hora de la muerte).

Gracias a la globalización, el número de bienes exportados por países de desarrollo medio-bajo ha crecido enormemente en los últimos años. Según datos de la ONU y del Banco Mundial, los bienes de capital han pasado del 5% en 1990 al 28% en 2008; los bienes de consumo han subido del 17% al 35% en el mismo periodo. Es importante considerar que esas cifras apenas habían cambiado entre 1970 y 1990: en el caso de los primeros, la variación fue del 2% al 5%; en el caso de los segundos, del 14% al 16%. Esto demuestra que la globalización funciona para todos.

Si la crisis se nota en muchos países menos desarrollados es porque ni EEUU ni Europa han retomado su nivel de demanda de importaciones. Esto complica enormemente la salida de Europa del Este y Asia Central, en el caso de la UE, mientras que limita el crecimiento para Iberoamérica, en el caso de los EEUU.

Eso sí: los países en vías de desarrollo intercambian cada vez más entre ellos. Hay mayor diversificación en la producción, y los sectores predominantes dejan poco a poco de implicar un esfuerzo intensivo para poner el énfasis en empleos de capital y personal más cualificado. Consecuencia de esto es una mayor exportación, un crecimiento más sostenible y un fortalecimiento de las instituciones.

Eso sí: a finales de 2009 se contaban 350 medidas restrictivas del comercio de las que el 20% eran no arancelarias (restricciones cuantitativas, licencias varias, requisito de subsidios y estándares…). El proteccionismo ha amenazado con detener el flujo de la libertad comercial en el mundo, aunque parece haberse contenido tras la reacción inicial.

Blanca Moreno destacó igualmente el fortísimo crecimiento de la deuda mundial desde el año 2000. De ocupar un 50% entonces ha pasado a un nivel proyectado a casi el 80% para 2015. Mientras los países emergentes han pasado de tener el 45% de su PIB endeudado en el 2000, el nivel esperado para 2015 ronda el 30%; sin embargo, los países más avanzados han visto en ese mismo periodo un salto del 65% al 110% calculado por el FMI para el final del presente lustro.

Para la economista del Banco Mundial, Asia y Europa del Este pusieron rumbo a la recuperación a finales de 2009, y América Latina ha capeado el temporal de forma suficiente. El efecto “bounce-back” de recuperación está llegando antes a estos países que a los más desarrollados. Mientras tanto, la falta de ajuste presupuestario de las finanzas públicas está significando un problema de crecimiento a largo plazo en las principales economías mundiales.

Blanca Moreno expuso también los retos que el Banco Mundial plantea para países emergentes y economías avanzadas. En el caso de los primeros, coloca su déficit actual cerca del 5% y espera que esta década acerque estos niveles al superávit. Sin embargo, la previsión inicial del FMI para 2020 era conseguir números positivos por valor superior al 3,5%, una proyección compleja y muy exigente.  Eso sí: para 2010 se espera que este bloque crezca al 6,3%, y la recuperación global podría disparar estos números más arriba.

Centrándose en los países avanzados, la economista del Banco Mundial habló de reducir los “estímulos” para proceder a un ajuste fiscal “creíble a medio plazo” seguido de “reformas estructurales a largo plazo”.

Finalmente, Blanca Moreno se centró en la reducción de la pobreza. Si en 1990 el 55% de los ciudadanos de Asia del Este y Asia Pacífica eran pobres, hoy esa cifra es del 15%, lo que demuestra una evolución muy profunda en esta región. En Latinoamérica, la variación ha sido mucho más tímida: del 10 al 8 por ciento. Por su parte, en Asia del Sur se vivió un descenso del 55 al 40 por ciento, mientras que el África sub-sahariana pasó del 55% al 50%. Por tanto, cabe señalar que la globalización funciona efectivamente para reducir la pobreza, si bien hay zonas que aprovechan sus ventajas muy por encima que otras regiones. A nivel mundial, la pobreza ha bajado un 40% desde 1990.

El problema de la crisis es que supone un retroceso en los avances sociales del capital global. Si hay menos dinero circulando entre los países del mundo, las oportunidades para invertir en sanidad, agua, educación… serán menores. Los niños serán el grupo más vulnerable dentro de este contexto, y África será el continente que más sufrirá esta merma en su crecimiento. Así las cosas, para 2015 se espera una tasa mundial de pobreza del 15% (un punto por encima de la proyección previa a la crisis), lo que supone un incremento de 60 millones de personas.

Ricardo López-Murphy compara la crisis y el “corralito” argentino con la situación de España

Ricardo López Murphy ha sido uno de los ponentes invitado al Campus de Verano de la Fundación FAES. En la sierra madrileña, el economista y político argentino defendió el modelo de desarrollo económico chileno como un ejemplo de futuro.

“Chile no tiene deuda pública: es acreedor neto del resto del mundo. Mi sugerencia es no permitir el endeudamiento. En vez de perseguir los objetivos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, hay que buscar directamente un superávit, como hace Chile. Si en España no nos damos cuenta de la gravedad de tener más del 10% de déficit, es que hay un problema serio”, afirmó López Murphy.

En su ponencia también subrayó que “hay una presión tributaria altísima en España que revienta toda posibilidad de inversión privada”. El economista destacó también que esta situación supone un “fraude fiscal generalizado, algo en lo que España se empieza a parecer a Argentina”.

Siguiendo la línea que muchos venimos defendiendo desde hace años, López Murphy reivindicó una reforma del sistema de pensiones, así como un cambio en el modelo sanitario basado en el copago que ya se aplica en media Europa.

El ponente argentino destacó que una salida en falso de la crisis no permite volver a niveles previos de desarrollo. “En Argentina vivimos una historia no saldada, una catástrofe de no poder volver a la normalidad. La precariedad y la emergencia son hoy una situación regular, como en el estallido de la crisis financiera hace diez años”, afirmó.

López Murphy puso el acento en la falta de ajuste del sector público, que calificó como “mucho menos flexible, como es lógico, que el sector privado”. Por ello, llamó a plantearse seriamente la necesidad del actual aparato legislativo, recomendando un recorte profundo de muchos de sus excesos.

Además, subrayó que la crisis europea se ha prolongado mucho más que la “subprime” debido a los problemas de sostenibilidad fiscal y financiera de muchos gobiernos.

Finalmente, destacó que la competitividad perdida en los últimos años se vio acompañada de una apreciación muy fuerte del euro (un 40% en la última década), lo que ha complicado aún más la salida. También pidió que se “prohiba el déficit”, incluyendo aquí a los gobiernos regionales y locales, reivindicando así mismo una “bajada de los impuestos laborales” como eje de competitividad.

Obama y el millonario fracaso de sus “rescates” y “estímulos” intervencionistas

Como siempre ocurre con la planificación económica, el “Plan Obama” no comenzó con buen pie ni parece acabarse nunca. A comienzos de la legislatura, unos 300,000 millones de dólares fueron tomados directamente e indirectamente del bolsillo de los trabajadores y las empresas. Bajo el eufemismo de palabras como “rescate” o “estímulo”,

Obama acabó destinando 826,000 millones de dólares a subvencionar sectores quebrados, intervenir la economía y despilfarrar el dinero público. Por cada dólar gastado por el gobierno en 2009, la Casa Blanca destruyó 0,6 dólares de riqueza en el resto de la economía. Se ha calculado que el paquete intervencionista impulsado por Obama tendría un coste de 37,000 dólares por persona.

Cierto es que George W. Bush había iniciado este camino durante el año 2008, pero esto no debería extrañarnos: pese a sus promesas electorales, el ex presidente Bush fue el más intervencionista del último medio siglo, como han confirmado varios estudios. El propio George W. Bush no dudó en afirmar que había “abandonado” los principios del libre mercado “para salvar” al libre mercado.

Sin embargo, Barack Obama no tiene pensado cambiar de rumbo. Peor aún: desde el principio de su presidencia ha demostrado un preocupante amor por el gasto público y la intervención estatal.

Desde comienzos de 2009, la Casa Blanca aprobó un “estímulo” destinado a subvencionar contratos por valor de 500,000 millones de dólares. El propio vicepresidente del Ejecutivo estadounidense afirmaba lo siguiente sobre este plan: “algunas personas y empresas están siendo timadas, porque el derroche es inevitable y sabemos que algo de este dinero va a ser malgastado… Van a cometerse errores”.

¿Fue exitoso el “Plan Obama” de contratación? Un informe ha sido muy claro: 5,500 millones de dólares han sido entregados a proyectos tales como una ruta para tortugas, el cultivo de ostras, cheques a 10,000 personas muertas, puentes y carreteras de zonas de escaso tránsito, vallas protectoras anti-suicidios, zonas de aparcamiento, congeladores de esperma de peces, investigaciones sobre cómo los niños diferencian acentos extranjeros y nativos, pistas de patinaje, clases de conducción para estudiantes en coches híbridos, estudios sobre el impacto de las dietas y el ejercicio en la obesidad, pienso para peces en las piscifactorías de Missouri, coches oficiales para los políticos de Iowa por valor de 11 millones de dólares… Para conocer más sobre este escándalo despilfarrador, hagan click aquí.

Pese a que Obama afirmaba que el paro dejaría de crecer, tanto la ineficiencia del “rescate” como el efecto expulsión (crowding out) que ha provocado su orgía intervencionista han conducido el déficit hasta niveles récord sin evitar que el paro alcanzase cifras igualmente históricas.

Obama también decidió jugar a controlar la industria del automóvil. Inicialmente,  gastó 30,000 millones en nacionalizar las principales compañías del sector. Finalmente, se cuantificó en 110,000 millones el despilfarro ejecutado. ¿El resultado? El colapso de Chrysler, la quiebra de General Motors… Un nuevo fracaso intervencionista, con cargo al contribuyente.

Llegado marzo de 2010, el déficit estadounidense alcanzó los 221,000 millones de dólares. Las cuentas de la Administración Obama arrojaron en 2009 un déficit superior al registrado en 2008 en un 14 por ciento. Mientras el Tesoro ingresaba 107,5000 millones de dólares, el gobierno decidía gastarse el triple (328,400 millones de dólares).

El propio secretario del Tesoro Timothy Geither manifestó que las cifras son “altamente insostenibles”, y sin embargo, la Administración Obama acaba de pedirle a Alemania que imite su pésimo ejemplo y siga endeudándose. Por fortuna para los teutones, su canciller ha optado por el camino de la consolidación presupuestaria, lo que permitirá contrastar aún más las diferencias entre el intervencionismo económico y la libertad económica.

Ansioso por buscar culpables, e incapaz de aceptar sus errores, el gobierno de Obama apuntó hace unos meses hacia el banco de inversión Goldman Sachs y lo acusó de fraude mediante una denuncia de la Comisión del Mercado de Valores americana (la SEC). Si bien Goldman Sachs es un triste ejemplo de la llamada “contabilidad creativa”, la Casa Blanca también busca una serie de objetivos políticos con esta maniobra.

Por ejemplo, culpando directamente a Goldman Sachs y obviando los fallos de supervisión se asegura que no se cuestiona el papel del Estado. Además, tras comprobar el nulo efecto de sus “rescates” financieros, Obama se asegura así una imagen más cercana a su electorado más radical, presentándose como el policía de los mercados pero olvidando que no hace tanto los “rescataba” indiscriminadamente. Finalmente, también consigue que nadie hable de la raíz de la crisis financiera: la pésima política monetaria expansiva de la Reserva Federal.

La FED está en el centro del inicio de la depresión económica, pero sus decisiones y excesos están librándose de todo control legislativo. Pese a los empeños del congresista Ron Paul, destacado libertario republicano, la Reserva sigue evitando una profunda y necesaria investigación sobre su trabajo, y lo hace de la mano de destacados dirigentes demócratas y del propio secretario del Tesoro estadounidense, ya mencionado en líneas anteriores.

Los economistas del FMI han sido claros: “pese a las medidas de estímulo, hay pocos indicios de que la demanda privada autónoma (no la inducida con políticas) esté afianzándose”. Otros estudios son más duros y afirman que el reajuste económico ha sido nulo debido a la interferencia pública, lo que supondrá una década de lento y difícil ajuste para los EEUU.

La nueva situación ha dado paso a un estallido fiscal ridículo. Para acogerse a los planes de estímulo, algunas localidades se han visto obligadas a duplicar sus tasas e impuestos. Gobernadores y alcaldes de todo el país han decidido acompañar la irresponsabilidad del gobierno federal con todo tipo de gravámenes y tributos. A continuación se enumeran algunos de los más ridículos:

– En Winter Heaven (Florida), el ayuntamiento cobra impuestos a los conductores que tienen un accidente. La iniciativa ha sido copiado por decenas de ciudades del país.

– El gobernador de Ohio ha propuesto unos presupuestos con 150 subidas de impuestos y nuevas tasas. Entre ellas se incluye la de multiplicar por cinco el coste de renovar la licencia de propiedad de cabezas de ganado, el alza de las tasas de registro de vehículos, el aumento del coste de los certificados de nacimiento, el encarecimiento de la recogida de basuras, nuevos impuestos a la propiedad…

– El gobernador de Wisconsin decidió proponer una tasa en los mataderos del Estado sobre cada uno de los animales sacrificados.

– En Washington, el alcalde quiere cobrarle 4,25 dólares al mes a los usuarios de la vía pública por el “uso de la luz de la calle”.

– La Junta de Supervisores de Arizona ha decidido subir las tasas aplicadas a las pruebas de detección de VIH.

Más ejemplos de esta voraz actitud recaudadora pueden encontrarse aquí.

No contento con todo lo anterior, Obama decidió aprobar una reforma sanitaria inspirada en el modelo aprobado por Massachusetts hace años. Desde el 1 de enero de 2007, el sistema de salud que ha lanzado la Casa Blanca cuenta con un precedente muy similar en dicho Estado.

En Massachusetts es obligatorio tener un seguro médico. Las empresas pueden verse obligadas a pagarle uno a sus empleados. Negarse a contratar un seguro equivale al pago de un impuesto adicional. El margen de maniobra de aseguradoras, médicos y hospitales ha sido regulado. El Estado subvenciona el funcionamiento del sistema. Todos estos puntos son comunes a los ejes principales de la reforma aprobada por el gobierno de EEUU.

¿Cuál ha sido el resultado en Massachusetts? Antes de aprobar la ley, el 10% de los habitantes del Estado no tenían un seguro médico; llegado 2010, esa cifra ha bajado al 3%. Sin embargo, el experimento no es en absoluto sostenible:

– El 68% de los nuevos acuerdos ha sido subvencionado. Más del 30% de los seguros es pagado íntegramente por el Estado.

– El sistema está en números rojos. En 2011 necesitará 2,000 millones de euros para mantenerse en pie.

– El coste de los seguros individuales ha crecido a un ritmo del 30% anual. La competencia ha sido regulada, y la nueva condición ha permitido ejercer un poder digno de un oligopolio privado consentido por la administración.

– Las listas de espera se han disparado.

– Las empresas propietarias de hospitales anuncian que el nuevo modelo no cubre todos los costes corrientes, y anuncian que estudiarán recortes profundos sobre sus inversiones.

La debacle de Massachusetts, aprobada por el republicano Mitt Romney y sostenida por el demócrata Deval Patrick, amenaza con trasladarse ahora a todo el país. De momento, se ha cuantificado la puesta en marcha del proceso en más de un billón de dólares…

Este era el cambio que Obama ofrecía a los americanos: una profundización radical e irresponsable del intervencionismo iniciado por George W. Bush. Estados Unidos no saldrá de la crisis y recobrará el esplendor económico hasta que los burócratas de Washington recuperen la esencia del crecimiento y el éxito norteamericano: la libertad económica e individual y el gobierno limitado y reducido.

El proteccionismo mundial no ha parado de subir desde 2008

En noviembre de 2008, el G-20 se reunía en Washington con el objetivo de capear la crisis económica. Se pactaron dos instrumentos contradictorios como ejes de la recuperación: por un lado, intervencionismo económico… y por otro, libertad económica. Claro está que ambos objetivos son incompatibles, y por desgracia fue el primero el que prevaleció.

Llegado octubre de 2009, se detectaban 240 nuevas barreras al comercio en todo el mundo. De estas 240, unas 121 habían sido implementadas por países miembros del G-20, lo que demuestra una vez más la falta de rumbo de los dirigentes políticos internacionales. Según la estadística, los países miembros habrían apostado por el intervencionismo aprobando una barrera nueva cada tres días…

Ningún país, ningún empresario y ningún individuo se han echo ricos empobreciendo al vecino y pagando más. Cada vez que le cerramos las puertas a la competitividad china, la innovación estadounidense o la eficiencia alemana, estamos perjudicándonos a nosotros mismos. Otras economías como Francia, Japón, Reino Unido, Italia o Suecia también aparecen citadas como grandes perjudicadas en el informe del Centre for Economic Policy Research

Sin embargo, la moneda de la intervención tiene dos caras: China es una de las diez economías que más discrimina la libre competencia, y a su lado están países como Rusia, Alemania, Italia, España, Reino Unido, India, Argentina, Japón…

Es interesante ver cómo Ecuador se ha colocado a la cabeza del ranking ecuatoriano en varias de las variables medidas. El 25% de las actividades fue regulada directamente con medidas proteccionistas, afectando a casi el 40% de los sectores económicos del país. ¿El resultado? Un crecimiento casi igual a cero y una espantada continuada de capital extranjero.

La subvención ha sido el principal obstáculo para la competencia. El 32% de las medidas observadas entra en esta categoría, mientras que las diferentes formas de aranceles suman una cantidad aún mayor en su conjunto.

Tanto hablar de un mercado salvaje y desregulado, y lo que tenemos delante es un proteccionismo creciente y voraz que sigue perjudicando el desarrollo global con el objeto de dar un trato privilegiado a ciertas empresas y sectores.

Obama vs BP: cómo el gobierno aprovecha el desastre ambiental para seguir creciendo

Fragmentos del artículo publicado por el CATO Institute. Su autor es Alberto Benegas Lynch. Para consultar el texto completo, hagan click aquí.

En el clima intervencionista que vivimos, cada crisis es aprovechada para que el Leviatán de un paso más en dirección al aplastamiento de las libertades individuales. Ahora se trata de un calamitoso accidente de la cuarta empresa más grande del mundo en facturación: la British Petroleum.

El 20 de abril del corriente año se produjo una explosión en la plataforma de la BP para la explotación de petróleo “off-shore” que produjo once muertos y diecisiete heridos y un desastre ecológico de proporciones colosales en las costas estadounidenses y sus aledaños en la zona del Golfo de México.

Obama habló por primera vez en su gestión desde el Salón Oval y recurrió a terminología de guerra y combate. Declaró la guerra a la energía basada en el petróleo, manifestó que el gobierno adoptará las medidas necesarias para encarar fuentes de energía alternativas y decidió apropiarse de la BP veinte mil millones de dólares que se manejarán desde las esferas políticas para hacer frente a los daños (con lo cual, en caso de quiebra de la empresa en cuestión, colocará a los perjudicados en una posición de privilegio respecto a otros acreedores), todo lo cual no significa un tope al pasivo de la empresa para estos fines de reparación. Al mismo tiempo, el Comité de Energía y Comercio del Congreso increpó a los ejecutivos de la empresa, no para resolver el problema sino para aprovechar la oportunidad de pronunciar discursos rimbombantes.

Esos mismos gobernantes no pueden siquiera administrar bien el correo a su cargo y son responsables de la situación lamentable de EE.UU. en cuanto al déficit que muestra una relación con el producto nacional superior al de Grecia, una deuda pública que significa el noventa por ciento de lo que se produce anualmente y una inflación en marcha que pone en serio riesgo al futuro del dólar.

Respecto al discurso de Obama, debe señalarse que el Ejecutivo es para ejecutar las norma existentes y no para inventar e improvisar legislación sobre la marcha. Al mismo tiempo, el Presidente revela un desconocimiento superlativo del funcionamiento de la economía, puesto que las fuentes alternativas de energía se desarrollan en la medida en que los precios de la existente justifican esa investigación e implementación, lo cual no ocurre en la medida en que el aparato estatal se inmiscuye en el tema. Precisamente, este problema se puso en evidencia durante la administración Carter en los setenta cuando decidió imponer controles de precios, lo cual incrementó exponencialmente el consumo de petróleo al tiempo que no permitió que los precios incentivaran la exploración de fuentes eólicas, nucleares y solares.

Como ha escrito Frédéric Bastiat, el célebre pensador decimonónico “Cuando la expoliación se comete en forma habitual para un grupo de hombres que viven juntos en sociedad, crea para si mismo un sistema legal que lo autoriza y un código moral que lo glorifica”.

No encuentran “relevancia ni riesgo” entre cáncer e instalaciones nucleares

Un estudio global epidemiológico presentado este lunes por el Instituto de Salud Carlos III y el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) no ha encontrado “relevancia ni riesgo” entre los casos de cáncer y la cercanía a instalaciones nucleares, según ha asegurado el director técnico de Protección Radiológica del CSN, Juan Carlos Lentijo.

La investigación, realizada durante cuatro años a petición del Congreso de los Diputados en 2005, ha analizado 982 municipios y ha estudiado las posibles consecuencias desde 1975 hasta 2003, con la conclusión de que “no se han detectado resultados consistentes que muestren un efecto de incremento de la mortalidad por distintos tipos de cáncer” (se han analizado un total de 17, incluido la leucemia).

Según el estudio, tampoco se han detectado excesos de mortalidad por cáncer “estadísticamente significativos” debidos a la radiación natural en estos municipios. Igualmente, el trabajo concluye que las dosis estimadas acumuladas recibidas por la población de las áreas del estudio, como consecuencia del funcionamiento de las instalaciones, “son muy reducidas y están muy por debajo de los niveles que, con los conocimientos científicos actuales, podrían relacionarse con efectos en la salud de las personas”.

También hemos podido leer recientemente que en una central termosolar (en la inmensa mayoría de las que se están construyendo/proyectando actualmente) hay unos 2.000.000 kg de aceites térmicos altamente tóxicos y cancerígenos circulando por el campo solar y atravesando kilómetros de tuberías incluyendo conexiones móviles (necesarias debido al movimiento de rotación de los colectores). Ante una fuga no hay elementos de contención como en una nuclear. Ni una red de estaciones de medición en los alrededores de la central, como sí se obliga (correctamente) en el caso de las nucleares.

¿No va siendo hora de que se acaben los prejuicios? El debate nuclear es muy necesario para el futuro de España.

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