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Por qué el capitalismo beneficia a las mujeres

Las siguientes tablas forman parte del Índice Internacional de Libertad Económica que edita anualmente el Instituto CATO.  En todas ellas, la barra de la izquierda agrupa al 25% de los países estudiados con un menor volumen de apertura económica, mientras que la barra de la derecha muestra al 25% con un mayor grado de laissez faire. 

En la primera gráfica comprobamos que la desigualdad entre hombres y mujer es dos veces más baja en los países con una economía capitalista que en aquellos que mantienen una economía cerrada. Incluso comparando la tercera con la cuarta columna vemos un salto significativo (0.52 vs 0.34).

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En la segunda gráfica, cada barra se divide en dos: a la izquierda se muestra el porcentaje de mujeres con educación secundaria y a la derecha se recoge la presencia de mujeres en el Parlamento. De nuevo, la diferencia es enorme, no solamente entre las economías liberales y las anti-liberales, sino también entre el tercer y el cuarto grupo de países (59.8 y 16.7 vs. 71.7 y 26.8).

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En términos de salud, de nuevo los países más capitalistas salen mejor parados. La mortalidad maternal y la ratio adolescente de fertilidad son mucho mayores en las economías abiertas que en las cerradas:

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Por último, también midiendo la participación de la mujer en el mercado de trabajo vemos que, a más libertad económica, más presencia de la mujer en el ámbito laboral.

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Pueden leer todo el informe aquí. Recuerden que el Índice de Libertad Económica del Instituto Fraser estudia más de 40 parámetros agrupados en cinco grandes categorías: tamaño del Estado (gasto, impuestos, empresas públicas); Justicia y derechos de propiedad; estabilidad monetaria; apertura comercial y regulación (crédito, mercado laboral, sector privado). 

Dicho esto, es cierto que incluso en las economías más abiertas existen diferencias salariales entre hombres y mujeres. No obstante, como explica este vídeo, el grueso de esta desigualdad se debe a las diferentes elecciones profesionales de cada individuo, que en general conducen a las mujeres hacia trabajos con menores ingresos. Es, por tanto, una desigualdad nacida en libertad y que, por lo tanto, no supone una discriminación.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=EwogDPh-Sow]

A menudo, días como el de la mujer trabajadora van acompañados de reivindicaciones políticas que, en la práctica, empeoran la situación de las mujeres. En el ámbito económico, se defienden cuotas y regulaciones que generan más paro. En el ámbito moral, se fomenta una idea de “guerra” entre hombres y mujeres que en absoluto debe ser tomada como cierta. Así lo explica Carlos Rodríguez Braun:

Ahora resulta que el Estado es imprescindible para evitar un enfrentamiento, supuestamente inevitable entre los hombres y las mujeres. ¿A quién se le puede haber currido semejante disparate de que hay un conflicto entre los hombres y las mujeres? Los hombres nunca hemos peleado contra las mujeres, más bien nos peleamos entre nosotros por las mujeres. Y sin embargo se nos asegura que hay un choque de intereses donde la mujer se encuentra sometida al hombre que le impide su desarrollo personal y profesional. Obviamente con esas ideas se hace necesario la intervención del Estado para contribuir a la ” liberación” de la mujer”. ( salarios, cuotas etc..)

En realidad la liberación de la mujer entendida como el acceso al mundo laboral sin discriminación, no es ninguna conquista política ni legal, sino posiblemente la consecuencia no deseada más importante del progreso técnico( capitalismo), que consiguió hace no mucho tiempo, romper la estricta y milenaria vinculación entre trabajo y fuerza. Esta vinculación está en la base de la superioridad del hombre sobre la mujer, porque los hombres somos más fuertes que las mujeres.

El capitalismo ( la tecnología) acabó con eso a grandes pasos y hoy en día  no existe prácticamente ningún trabajo donde la fuerza sea el ingrediente fundamental. Por eso las mujeres pueden hacer si quieren prácticamente lo mismo que los hombres. Y precisamente cuando lo estaban haciendo y logrando romper la discriminación por la fuerza y abrirse camino en un mundo laboral que durante siglos les había estado vedado, es cuando aparece la política y grupos de presión dispuestos a “luchar a favor de los derechos de la mujer” (mentira, mentira). 

Son las mujeres y no el poder las que han conseguido salir adelante. Y su mérito quedaría desdibujado si ahora resultaba que no iban a ser capaces sin la violación de las libertades y contratos a cargo de las autoridades. La forma de comprender que este supuesto conflicto en realidad es un timo,  es preguntarle a las propias mujeres que trabajan si las ayudas , las intervenciones y cuotas le parecen bien para ellas, no lo aceptan , porque esas cuotas son degradantes y someten a la mujer a la célula del poder.  Con el fetiche de la igualdad , se pretende negar a la mujer el orgullo de poder abrirse camino compitiendo con todos , precisamente ahora cuando eso es posible . En realidad no se quiere “la igualdad en libertad” sino “la igualdad en sumisión”. No se quiere que la ley nos trate por iguales sino que nos haga iguales a la fuerza y esa igualdad forzada es presentada como un gran avance social , cuando sólo es un avance político a costa de la libertad de todos.

0 comments on Por qué el capitalismo beneficia a las mujeres

  1. peter dice:

    “Los hombres nunca hemos peleado contra las mujeres, más bien nos peleamos entre nosotros por las mujeres”
    ¿¿ESTO ES EN SERIO??? Nivelazo de neardenthal en este blog…
    ¿¿Todo el sesudo argumento es la eliminación de la “milenaria vinculación entre trabajo y fuerza” ??

    Pues yo sigo viendo como mis jefes preguntan a las becarias si tienen novio, sigo viendo como les preguntan si tienen ideas de formar una familia antes de contratarlas y veo como siempre se contrara las chicas para los puestos de asistentes y a los amigos para los directivos…

    Pero vamos ,que el capitalismo nos igualará a todos en libertades, si aceptas comes, si no, te mueres de hambre.

    1. Perfecto ejemplo de información sesgada: es como si yo digo que en Asturias comemos más manzanas que en Pekín porque la economía española es más abierta. Ambos datos son ciertos: comemos manzanas -hasta las bebemos- y la economía española es más abierta que la China, pero eso no significa que gracias al capitalismo se produzcan más manzanas. Las mujeres tienen acceso a la educación y hay menos mortandad materna porque son mejoras que ocurrieron paralelas a otras, por motivos históricos y sociales muy largos de explicar, demasiado como para comentar un blog. Una pista: comparen los sistemas económicos y sociales del siglo XIX y XX, comparen a su vez, las distintas necesidades del capital: menos mano de obra, pero más especializada. Todo ello modifica los hábitos sociales y reproductivos, e incide en en la evolución histórica: para criar a un trabajador más cualificado, se necesitan núcleos familiares estables y con un mayor poder adquisitivo. El papel de la mujer, en todo ello, es esencial. Pero si miras un píxel en lugar de la fotografía entera, te salen estas gráficas: no puede hacerse un análisis pseudo cuantitavo sin tener en cuenta las variables cualitativas. Un saludo.

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